Cuando todo parecía que la final capitalina se definiría en penales, Henry Rojas apagó el sueño cardenal.

Siendo las siete de la noche, en El Campín se escuchó el pitazo inicial del partido de vuelta entre Cardenales y Embajadores, la tensión era muy fuerte desde el primer minuto, el reflejo de los nervios se veía en los ojos, los gestos y los manotazos en la tribuna, todo estaba de rojo esperando conseguir la décima estrella.

 

Por: Alejandro Rosas – El Derbi

Un primer tiempo que empezó con un Santa Fe muy fuerte y sólido tácticamente, superando a el conjunto azul. De una pelota quieta nace un penal a favor de Santa Fe, De los Santos comete falta sobre Pajoy, y Morelo es quien se encarga de poner en ventaja al conjunto rojo, tranquilizando a la hinchada, terminando el primer tiempo con dominio de los cardenales, pero con algo de polémica por otro penal que no fue sancionado.

Para el segundo tiempo, los dirigidos por Gregorio Pérez, salieron con todo para lograr la décima estrella, pero se encontraron con un equipo embajador que mejoró en orden y juego.De un tiro de esquina nace el empate embajador, pero los cardenales no bajaron los brazos y siguieron atacando, una final que todos esperábamos, los dos equipos no se guardaron nada, un error defensivo le favoreció a Morelo, quien volvió adelantar a Santa Fe igualando el global 2-2.

La tensión aumentaba más, los últimos minutos serían decisivos para cualquier equipo, ni cardenales, ni embajadores, querían cometer un error que los llevaría del cielo al infierno. Pero luego de un despeje de la saga cardenal, apareció Rojas, con un zurdazo de media distancia que estaba apagando el sueño cardenal.

Santa Fe lideró el torneo durante el todos contra todos, demostró jerarquía, orden y buen fútbol, acostumbró a su hinchada a estar presente en finales todos los años y hacer del técnico de turno un triunfador.

Esta vez no fue, pero la hinchada cardenal se va con la satisfacción de un buen  desempeño, de llegar hasta el último partido del año y dejar todo en la cancha.

Viene la Libertadores en fase previa y los rojos quieren mejorar aquella semifinal, que los dejó a portas de la gloria continental.

Santa fe deberá apostar y creer en su DT, traer jugadores que refuercen y solidifiquen a un equipo que en los última época ha demostrado que es de los grandes y merece estar en lo más alto del fútbol nacional.